Nosotros podemos compartir el mensaje y su palabra con tanta
riqueza que nos regala, como una familia, la familia de Texcoco
el día de hoy.
Desde que hemos vivido aislados nos han sobrevenido muchas
desgracias. Esto lo descubrió Israel gracias a la luz de Dios, pero
según el texto del libro de los Macabeos, Israel no se puso a la
altura de ese descubrimiento de que cuando vivimos aislados vienen
muchas desgracias.
Cuantas veces pensamos muy bien pero en el momento de actuar
no sabemos decidir correctamente. Israel lo que decidió fue hacer
un pacto con los pueblos vecinos olvidándose de la alianza, olvidándose
de su fuente de vida que es nuestro Dios.
Mis queridos hermanos. En el texto del Santo Evangelio se nos
dice que; un día aun hombre en ruinas, en desgracia y completamente
desecho, le explicaron que Jesús pasaba por ahí le dijeron, le detallaron
quién era Jesús de Nazaret, le hicieron saber que Jesús de Nazaret
venia de Dios.
Que tenía a Dios, que Él traía en su palabra, en sus manos,
en su corazón a Dios y Él les creyó, se levanto comenzó a llamarlo,
se quiso acercar busco que lo viera, que le dijera algo, que le
diera una palabra, busco que lo escuchara en su profundo sentimiento,
que se lo tocar, que se diera cuenta de su miseria, de su vida tan
pobre y de sus sufrimientos y comenzó a gritar a moverse talvez
con desesperación, incorrectamente, pero siempre hacia Jesús con
el corazón ya puesto en Jesús y Jesús lo escucho lo llamó delicadamente
lo atendió y se detuvo solo para Él lo curo. Él recobro la vista
y empezó a caminar junto con los discípulos de Jesús, pero ahora
bendiciendo, celebrando, alabando a Dios junto con el pueblo con
profunda felicidad.
Esta experiencia tan hermosa queridos hermanos; comenzó en
el momento en que a este hombre, le explicaron que Jesús pasaba
por ahí.
Queridos hermanos esta es la clave para que el hombre de hoy
también en ruinas comience a gritar, comience a buscar a Jesús,
que pida que se le deje estar con Él, que se le permita ser tocado
por Él.
El gran secreto desde entonces como bien lo capto el Bautista,
que supo explicar a sus discípulos, que Jesús era el cordero de
Dios que quitaba el pecado del mundo e hizo que los suyos se fueran
con Él, es el gran secreto de siempre.
Mientras no expliquemos, mientras nosotros no hablemos, no
presentemos correcta, gozosamente a Jesús los hombres seguirán hundidos
en su aislamiento y en su desgracia.
Hoy por donde quiera se nos pide con urgencia que les expliquemos
¿Donde esta Jesús? Que es Jesús el que sigue pasando por nuestras
calles, por nuestras casas y nuestras ciudades. Que Jesús pasa por
nuestra Diócesis, por nuestros grupos apostólicos, por nuestras
familias ¿Qué es Jesús? Quien también a nosotros nos ha curado,
nos ha escuchado, nos ha salvado, Él quien ha dado el gozo verdadero
de nuestras vidas.
Hace 474 años Santa María de Guadalupe se acerco a nosotros
y nos hablo de Dios y nos explico el misterio de Jesús. Ella nos
explico con flores, con una sonrisa, con su rostro encantador ¿Quién
es Jesús? Nos lo explico en una forma única, providencial, inolvidable
y desde entonces nuestro pueblo no ha dejado de caminar y de cantar
y de celebrar a Dios como lo estamos haciendo hoy nosotros Diócesis
de Texcoco.
Queridos hermanos explicar ¿Quien es Jesús? Es el secreto,
la ilusión, el proyecto de nuestra querida Diócesis de Texcoco.
Esta Diócesis en su Obispo, en su queridísimo Obispo don Carlos
Allar, sus sacerdotes han tenido el acierto de comprender y de asumir
el corazón del Evangelio, la razón de vivir de la Iglesia, nuestra
Iglesia de Texcoco junto con sus agentes de pastoral y todos los
fieles lo único que pretende entender y explicar que es Jesús el
que esta en medio de nosotros.
Hoy que venimos a celebrar nuestra peregrinación número 46,
suplicamos a la hermosísima Madre de Jesús que ella nos ayude, a
su estilo a explicar a nuestro pueblo a nuestra comunidades ¿Quién
es Jesús? Que en esta Diócesis el misterio de Jesús se siga explicando
con amor, con emoción, con verdad, esta seguirá siendo nuestra tarea.
Y así cada hombre, cada uno de nosotros, cada miembro de nuestras
comunidades se unirán dejaran su aislamiento y podrá evadir todo
tipo de desgracias e incluso, de tragedias.
Mis queridos hermanos para que haya muchos hombres que se levanten,
que se curen y que caminen por la vida alabando y bendiciendo a
Dios, vivamos el misterio de nuestra comunión diocesana, lo pediremos
a la pequeñísima y hermosa Madre de Dios Santa María de Guadalupe.