Saludo
de Mons. Diego Monroy Ponce a los participantes del VI Encuentro
Mundial de las Familias, México 2009
Muy queridos hermanos y hermanas que participan en el VI Encuentro
Mundial de las Familias, sean todos ustedes muy bienvenidos
a la Casita Sagrada de los hijos e hijas de México y América.
El Tepeyac es el lugar histórico donde la Dulce Señora del
Cielo Santa María de Guadalupe se dejo ver entre flores y oír
entre cantos al indio santo Juan Diego Cuauhtlatoatzin para
manifestarnos el rostro materno de Dios, a través de su amor,
mirada y auxilio.
Desde entonces, Ella nos acompaña y manifiesta día a día al
Verdaderísimo Dios por quien se vive, el creador de las personas,
el dueño de la cercanía y de la inmediación, el dueño
del cielo y de la tierra, enriqueciendo con su visitación,
como lo afirmaran nuestros Obispos en Aparecida del Brasil:
la vida de nuestros pueblos, convirtiendo la rica cultura
cristiana en el mas precioso tesoro de la fe católica. Su presencia
en estas tierras fue y sigue siendo acontecimiento decisivo
para el anuncio y el reconocimiento de su Hijo, pedagogía y
signo de inculturación, manifestación y renovado impulso misionero
de propagación del Evangelio.
Queridos hermanos y hermanas que su participación en este VI
Encuentro Mundial de las Familias y su presencia en este lugar
sagrado, nos permitan agradecer a Dios el don de la familia,
profundizar en su ser y quehacer y, nos ayuden a sembrar en
cada una de ellas los valores humanos y cristianos que tanto
necesita el mundo.
¡Feliz estancia, sean todos muy bienvenidos, siéntanse en su
casa!
Mons. Diego Monroy Ponce
Vicario General y Episcopal de Guadalupe
y Rector del Santuario
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