La
Virgen Santísima de Guadalupe se encaminó
presurosa a las montañas de Judea, no muy lejos de Jerusalén.
Ella vivía bastante retirado, quizás necesitó unos cinco o seis
días caminando para llegar a ese lugar y visitar a su prima
santa Isabel, que iba a ser madre, que iba a tener un hijo,
a san Juan Bautista.
Y cuando llega María a la casa de su prima santa Isabel, el
niño que iba a nacer ya muy pronto, saltó de gozo en su seno.
María quiso asistir a ese nacimiento trayendo la Alegría, la
Salvación, a aquel niño que iba a ser su precursor.
También, hace 475 años que María se
encaminó presurosa a unas montañas a las del Tepeyac, porque
iba a nacer un niño, ese niño iba a ser México, por eso precisamente
lo demuestra de muchas maneras.
Ante todo se presenta con un rostro no de española, no de
judía, no de indígena; sino un rostro moreno, mestizo, como
que quiso ser la primera Madre de este pueblo mexicano, que
iba a formarse precisamente con esa mezcla, con esa unión
de dos grandes pueblos; el pueblo español y el pueblo que
poblaba estos lugares, el pueblo indígena.
Pero cosa muy especial fue que en México
hubiera realmente un verdadero mestizaje, hay países en toda
América, pero en ninguno se hizo ese mestizaje, siempre hubo
separación de blancos y de indígenas o de gente de razón y
la gente indígena.
Aquí en México aunque quedaron restos de esa separación, sin
embargo, lo principal fue el mestizaje.
Y María quiso ser la Madre, como decía,
de ese mestizaje y para eso se aparece a un indígena, no aun
español. Pero a ese indígena le manda que se presente al obispo,
a un español, para que le haga conocer su voluntad.
Que quiere que se le edifique una casa, un templo, en este
lugar donde se mostrará Madre, tierna y cariñosa con todos
los que la invoquen.
Pues, María Santísima podemos decir
en su vocación de Guadalupe es la fundadora del pueblo mexicano
y por eso todos los mexicanos tenemos ese cariño, ese amor
tan grande.
Hubo, un escritor mexicano famoso en
el siglo antepasado, don Ignacio Manuel Altamirano. Muy famoso
porque él era un indígena, nació en Tuxtla en el estado de
Guerrero, muy cerca de la capital. Pues, un indígena que hasta
adolescente fue cuando empezó aprender el español.
Después viendo su inteligencia pudo entrar a la escuela, después
al instituto que había en Toluca en esa época y después se
vino México.
Ocupó todos los cargos digamos dentro de la política. Fue
gran amigo del Lic. Benito Juárez.
Pues, este hombre liberal, que podríamos
decir que no era muy católico, sino que profesaba esas ideas
liberales, de entonces del estado laical. Sin embargo, entre
sus libros, entre sus escritos, porque escribió mucho, fue
fundador de 2 revistas aquí en México allá por los años 1870,
1880.
Escribió también un artículo bastante largo sobre las fiestas
de la Virgen de Guadalupe aquí en la Basílica, aquí en la
ciudad de México.
Y además no únicamente las describe,
sino que es defensor de las apariciones de la Virgen. Va uno
con uno, de los que estaban en contra, que no le admitían
las apariciones, iba diciéndoles están equivocados y les pone
pruebas de las apariciones de la Virgen.
Y termina su artículo bastante largo con las siguientes palabras,
dice: “el día en que no se adore a la Virgen del Tepeyac en
esta tierra, es seguro que habrá desaparecido no sólo la nacionalidad
mexicana, sino hasta el recuerdo de los moradores del México
actual”.
Un hombre liberal, uno que no era muy
católico, sin embargo, veía que la devoción, el cariño, la
adoración como él llama a la Virgen del Tepeyac, debía permanecer
siempre como algo constitutivo, algo esencial para el pueblo
mexicano.
Y no se equivocó, realmente hay que ver los millones y millones
no únicamente de México, sino que del mundo entero se acercan
precisamente aquí a esta Basílica del Tepeyac.
Pero precisamente los mexicanos, hay
que ver los domingos, cualquier domingo del año la cantidad
de personas, de mexicanos que están aquí presentes y no se
diga en las grandes fiestas.
Por eso no podía quedar la Cruz Azul a un lado. Ya que precisamente
uno de sus lemas que se trae: “Empresa cien por ciento mexicana”.
Pero le faltaría algo muy importante, lo mexicano sino acudiera
en su peregrinación, además de las veces que pueda venir en
particular una peregrinación oficial de la Cruz Azul, aquí
en la Basílica de Guadalupe.
Pero además allá en Cruz Azul, allá
cerca de la fábrica hay una iglesia dedicada a la Virgen de
Guadalupe, una iglesia que se hizo posible que se levantará
por ese cariño, por ese amor tan grande que tenía Guillermo
Álvarez Macias. Él precisamente vio que era necesario que
hubiera una iglesia en la Cruz Azul.
Ya que antes habría necesidad de ir hasta san Miguel Bindón,
para poder celebrar misa, porque no había iglesia en caso
de entonces. Él precisamente oyó lo que le decía su corazón,
lo que le decían las personas, para construir esa iglesia
a la Santísima Virgen de Guadalupe.
La
Cruz Azul tiene mucho, mucho de lo que debe de tener un hijo
de María, un amante de la Santísima Virgen.
Por eso se ha esforzado por ayudar a los necesitados, a los
pobres, por eso en todo su alrededor son concientes todos
lo pueblos de la gran ayuda que tiene la Cruz Azul, ayudándolos
en su desarrollo como pueblo, en su desarrollo completo, no
únicamente en lo material, sino también en lo cultural.
Hace un poco de tiempo, hace un mes,
que hubo sacerdotes que se reunieron aquí en la Basílica de
toda la República, desde Chihuahua hasta Yucatán, celebraban
un aniversario más de su ordenación sacerdotal, fueron a Tula
querían ir a san Marcos y pasando por ahí, hicimos una escala
en la Cruz Azul para que conocieran lo que era una ciudad
en la que hay limpieza, en la que hay cultura.
Que precisamente se admiraron de ver lo que era la Cruz Azul
actual. Alrededor precisamente de esa iglesia, que también
admiraron.
La
Cruz Azul sigue difundiendo y sigue también creciendo en ese
amor a la Santísima Virgen de Guadalupe. Pero recordemos a
la Virgen Santísima de Guadalupe, no únicamente se le venera
o se muestra el cariño viniendo a la peregrinación o viniendo
en algunas otras fechas, sí también, pero hay que demostrar
nuestro amor a la Santísima Virgen María también con nuestra
conducta. También si somos hijos de María debemos ser unos
hijos de buena conducta, de buenos pensamientos, de buenas
acciones.
No basta con que la Madre sea muy buena, también los hijos
debemos demostrar esa bondad, debemos imitar esas virtudes
de nuestra Madre, tanto la de aquí de la tierra, como de nuestra
Madre también allá en el cielo Santísima Virgen María.
Demostremos ese amor, demostremos ese cariño a la Santísima
Virgen, con nuestra vida, con nuestra conducta y con todos
nuestros hechos.